18 de julio de 2011

Dedicatoria




Vacío...
Hace cuanto no sabía de ti!
sé que andabas por ahí,
esperando el momento,
merodeando en mis momentos,
saboreando mis pensamientos,
buscando la oportunidad de tenerme de vuelta.

Soledad...
A mi llegas de nuevo,
y contigo traes mi paz,
recuperando así el control.
Logrando ver más allá,
ahora advierto mis errores,
que me ayudaron a decir
por esta vez, ya basta.

Engaño...
Te la jugaste de nuevo conmigo,
 y como tonto me envolviste.
Sé que para ti sólo fui un juguete,
un simple traste que poco consideras,
porque si olvidar significa distancia,
el respeto significa querer.

Melancolía...
Como el respirar eres inevitable.
Que habilidad la tuya!
de manejar mis ánimos a voluntad
de animar películas en mi mente
de hacerme querer cosas 
que sólo un deseo podría lograr
alejándome así de la realidad
que siempre te deja volar
con la única intención de dejarte caer
 cada vez más fuerte.

Esperanza...
Como rayo de luz de la mañana
apareces para iluminar mi camino.
Ahora entiendo el por qué de las cosas
y las razones por la cual
a pesar de haberme perdido
como en las páginas de un libro
parecía ya estar todo escrito
para tener un mejor final…


José Laurencio.

2 de julio de 2011

De temores y otras cosas


Las diferencias que nos separan...

El que necesites de sombras
para poder verme a lo lejos, 
presa de tus miedos,
sin poder expresar lo que en el fondo 
se que aun compartimos.

Las cosas que nos unen...

Emociones y experiencias pasadas
que alimentan el día a día de mis recuerdos,
sin importar lo que pase.
Duermo tranquilo,
porque se que siempre estarán ahí,
a pesar de la distancia,
y por ello te mantendrán con vida.

Las acciones que nos definen...

Como humanos también caemos
en el error de no relacionar
nuestros sentimientos con nuestras acciones,
esto nos hizo daño,
y lo seguirá haciendo porque al parecer
nunca lograremos comprenderlo.

Los motivos que nos impulsan...

A pesar de todo aun conservo las esperanzas,
con algo de optimismo y un poco de rencor,
conmigo, por admitir mis errores
pero con la plena certeza de que todo lo que 
pude haber hecho nunca fue por mal,
y contigo, por simplemente dejarte dominar por la cobardía.

Lo que está más allá...

No lo se,
depende me muchas decisiones,
algunas por orgullo,
otras por valores,
unas por claridad,
otras por sinceridad,
y algo de paz.

De lo que nunca dependerá
es el de saber que me importas,
eso puedes tenerlo por seguro
aunque todo parezca ya decir
que esto llegará a su fin.


José Laurencio
Bogotá, 2/7/2011 12:56 a.m