25 de diciembre de 2011

Un humilde deseo

A todos les envío
un gran abrazo
y los mejores deseos.
Ni la distancia,
ni las pruebas
que nos imponga la vida,
nos hace olvidar
lo mas importante;
la familia,
la amistad
y los buenos deseos,
¡Feliz Navidad!

13 de noviembre de 2011

A nivel personal

Aún muchas incógnitas,
Aún muchas preguntas buscando respuestas,
Pero sin dudas digo,
Lo que tenemos es único.

Toma valor con cada día que pasa, entre contrastes y diferencias que nos definen y nos acercan paso a paso.

Tengo historias sobre mis hombros, buenas y malas, pero que quedan cortas cuando te das cuenta que sí hay quienes demuestran lo que dicen, y te pueden regalar lo más preciado en cualquier relación, la confianza.

¡Sin duda eres especial!, aún buscando detalles.

Despiertas tanta sinceridad y pureza que hace imposible no dejarse llevar, sin sentir temor por un golpe sin previo aviso.

¿Miedos? ¡Sí!

A no llevar el mismo ritmo, que los problemas nos afecten más de lo debido, que las diferencias nos consuman o que nuestra naturaleza inconforme se equivoque, creyendo que aún no consigue lo que necesita, cuando todo deja ver que sí.

Eres un regalo que con cada amanecer gana terreno en mis pensamientos, y por ello te doy las gracias.

De lo poco en mi vida he aprendido, que lo bonito te alegra, que la pasión te atrae y que los problemas te preocupan, pero ¿lo que te hace sentir completo? aún no lo sé, lo que sí sé es que estoy seguro que contigo será más fácil encontrarlo.

¡Te quiero!

21 de septiembre de 2011

Buscando un rumbo




Todo comienza por un momento,
Puede ser de sorpresa,
¡Ira!
melancolía...
O de felicidad.
Llegando a una incógnita,
Porque nada viene sin un propósito,
Y aunque muchas veces me lo he preguntado,
Esta vez creo saber la razón.

¿Por qué nos cuesta tanto encontrar el camino?
Tal vez sea culpa nuestra, tal vez no. – ¿Pero?
¿Cómo culpar al que nace solo?
¿Al que lo hizo donde no debía?
Cómo culpar a quien vino al mundo sin respuestas,
Que conoce el infinito a medias,
Que no tiene a quien rendirle cuentas.

Pero el destino nunca nos deja,
Para bien o para mal él nos encuentra,
Sólo es cuestión de que nos demos cuenta.

Las oportunidades siempre llegan,
No quiere decir que lo hagan con sirenas,
Por eso nunca está demás preverlas,
Porque un segundo puede hacer la diferencia.

Trazando con claridad nuestro sendero,
Nos aseguramos una puerta al éxito.
Al saber aprovechar nuestros errores,
Ganaremos la ventaja que se necesita,
Para decirle al éxito buenos días,
y con ello pintar un nuevo comienzo.


José Laurencio.

13 de septiembre de 2011

El amor, en palabras necias



Cursilería para tontos,
historias antes dichas,
tinta impresa ya leída,
nada nuevo,
Él decía...

Frases bonitas,
versos que hipnotizan,
contando una realidad ficticia,
en un mundo lleno de problemas.
Estamos en tiempos difíciles,
¡no es momento para esto! – dice,
Llevando la vida a cuestas,
sudor y lágrimas como compañeras,
no hay tiempo para flaquezas;
Palabras necias, palabras necias.

Y de pronto conoció el amor,
mágico como agua infinita,
enseñándole las verdades de la vida
y lo que ser correspondido significa.

– Ahora entiendo todo,
y mayor placer ninguno.
Tu boca y nuestros cuerpos,
unidos en un sólo paso.
Bailando a un mismo tiempo,
en la historia de una entrega,
desde el origen de tus piernas,
hasta el final de mi esencia.

Incrédulo, a ti me dirijo.
Vence tus miedos, te sugiero.
Domina tu ira, te recomiendo.
Supera al pasado, te advierto,
porque tu vida espera por un sentido.

Dale la mano a quien te espera,
invítala a pasar, recuerda.
Si bien es una nueva puerta,
puede ser la última que se abra dispuesta;
a enseñarte el valor de la vida,
y que aprendas hoy en día,
que con el amor no se juega,
ni la paciencia es infinita.



21 de agosto de 2011

Crónicas Venezolanas – Las colas


  

   Si hay algo que ya es característico de Venezuela son las colas; colas en el ascensor, colas en los bancos, colas en los supermercados, colas en las autopistas, colas y colas, y ¿al final? más colas… deberíamos ver esa materia en el colegio y así venir preparados para lo que nos toca al independizarnos.

   Lo más frustrante de todo es que no sabemos a quién echarle la culpa por eso, si a la falta de mantenimiento, a la falta de organización, la mala atención o simplemente a nuestro caos personal, que claramente reflejamos a la hora de conducir.

   He visto iniciativas por parte de las autoridades de tránsito en manejar los cuellos de botella, comunes en las horas pico, a través de conos y barricadas; pero, viendo las dos caras de la moneda como conductor : por una parte sigo las reglas y me “encabrono” porque otros simplemente no les importe y usen el hombrillo como un canal más; y por otra, tengo más de dos horas en un trayecto que debería tomar 10 min, si depende el llegar por fin a mi casa pasarle por encima al resto, lo haría.

   Lo cierto es que la anarquía crece en cada uno de nosotros, no sólo manejando sino también en otras partes, incluso la famosa viveza venezolana con los carritos de supermercado, nunca falta una que llegue con cara de perdida preguntando ¿Esta es la cola? Cuando es obvio que lo único que busca es  una “coleaita”.

 Creo que los verdaderos culpables de todo esto somos nosotros, no sé en qué momento se nos perdieron ¡los cojones y los ovarios! a todos los venezolanos. Ya es costumbre dejar que nos traten mal, que jueguen con nuestro tiempo en colas infinitas y que tengamos pésimas carreteras y vías urbanas.  Se supone que hay responsables por estos servicios, los cuales nos cobran a través de impuestos sin resultados evidentes; pero los mismos, sólo se preocupan por descontarlos más no por cumplir su cometido.

   ¡Es hora de organizarnos! de saber que para pasar, primero debe hacerlo el que está delante de ti, es una regla básica, no es que el otro sea mejor o más “vivo” que tú.  Debemos exigir mejores vías de tránsito, pero ya no a través de palabras sino de acciones. Darnos cuenta que si tenemos hambre no basta con expresarlo, si queremos un mejor salario no basta con desearlo,  si soñamos con un mejor  país, el “querer” ya no es suficiente…


José Laurencio.

18 de julio de 2011

Dedicatoria




Vacío...
Hace cuanto no sabía de ti!
sé que andabas por ahí,
esperando el momento,
merodeando en mis momentos,
saboreando mis pensamientos,
buscando la oportunidad de tenerme de vuelta.

Soledad...
A mi llegas de nuevo,
y contigo traes mi paz,
recuperando así el control.
Logrando ver más allá,
ahora advierto mis errores,
que me ayudaron a decir
por esta vez, ya basta.

Engaño...
Te la jugaste de nuevo conmigo,
 y como tonto me envolviste.
Sé que para ti sólo fui un juguete,
un simple traste que poco consideras,
porque si olvidar significa distancia,
el respeto significa querer.

Melancolía...
Como el respirar eres inevitable.
Que habilidad la tuya!
de manejar mis ánimos a voluntad
de animar películas en mi mente
de hacerme querer cosas 
que sólo un deseo podría lograr
alejándome así de la realidad
que siempre te deja volar
con la única intención de dejarte caer
 cada vez más fuerte.

Esperanza...
Como rayo de luz de la mañana
apareces para iluminar mi camino.
Ahora entiendo el por qué de las cosas
y las razones por la cual
a pesar de haberme perdido
como en las páginas de un libro
parecía ya estar todo escrito
para tener un mejor final…


José Laurencio.

2 de julio de 2011

De temores y otras cosas


Las diferencias que nos separan...

El que necesites de sombras
para poder verme a lo lejos, 
presa de tus miedos,
sin poder expresar lo que en el fondo 
se que aun compartimos.

Las cosas que nos unen...

Emociones y experiencias pasadas
que alimentan el día a día de mis recuerdos,
sin importar lo que pase.
Duermo tranquilo,
porque se que siempre estarán ahí,
a pesar de la distancia,
y por ello te mantendrán con vida.

Las acciones que nos definen...

Como humanos también caemos
en el error de no relacionar
nuestros sentimientos con nuestras acciones,
esto nos hizo daño,
y lo seguirá haciendo porque al parecer
nunca lograremos comprenderlo.

Los motivos que nos impulsan...

A pesar de todo aun conservo las esperanzas,
con algo de optimismo y un poco de rencor,
conmigo, por admitir mis errores
pero con la plena certeza de que todo lo que 
pude haber hecho nunca fue por mal,
y contigo, por simplemente dejarte dominar por la cobardía.

Lo que está más allá...

No lo se,
depende me muchas decisiones,
algunas por orgullo,
otras por valores,
unas por claridad,
otras por sinceridad,
y algo de paz.

De lo que nunca dependerá
es el de saber que me importas,
eso puedes tenerlo por seguro
aunque todo parezca ya decir
que esto llegará a su fin.


José Laurencio
Bogotá, 2/7/2011 12:56 a.m

20 de junio de 2011

Recordandote




Miradas viviendo en la incertidumbre
cercanía que aun te desea, pero lastima.
Recuerdos jugando con el tiempo a su antojo
imágenes recreando los buenos tiempos, para opacar los malos.
Sensaciones, nervios, risas, placer...
cuanto extraño todo eso.

al darle vida a mi pasado,
amargas mi presente y ciegas mi futuro.
Aun dando pasos en falso
en un camino sin rumbo aparente
me desconciertas
me afectas
pero, como evitarlo? si aun te amo.

El calor de tu cuerpo
el sabor de tus besos
la suavidad de tu piel
la dulzura de tu desnudez
estarán conmigo por siempre
porque fueron una vez sustancia
porque son los elementos que me permiten recordar
que alguna vez me perteneciste.

Soy cobarde, lo se.
Por dejar que unas pocas palabras
tomen la responsabilidad que debía tener mi voz.

Te debo mis mejores años,
el dejarme saber que el amor existe,
pero por sobretodo te debo
el regalarme lo que un día me diste
sin esperar nada a cambio, tu corazón.

José Laurencio.
Sao Paulo, Brasil.

13 de junio de 2011

Amor propio


   


Te digo adiós
te veo partir
te veo seguir adelante.
Te vi superarte
te vi rehaciendo tu vida
te vi feliz
y por eso decidí apartarme.

Ahora me veo,
pero no encuentro nada.
Me vi superando esto
me vi logrando el éxito
me vi retomando las riendas
me vi riendo con sinceridad
me vi en otros labios
saboreando otros cuerpos
pero aún me siento vacío.

Te veo llegar nuevamente
te veo sonreír
¡siempre tan bella!
 tan cerca…
me veo bajando la guardia
me veo nervioso
pierdo el control, y lo sabes.
quitándome la cordura
dejándome sin palabras
aún después de tanto
sigues presente.

Pero el tiempo apremia
te da sabiduría, aun cuando eres ciego.
al bajar mi vista
te doy la espalda
te digo adiós una vez más
porque ahora estoy seguro
de que también tengo derecho
 que mi vida sin ti sea posible.

Nadie dijo que sería fácil,
nadie dijo que sería mañana,
pero ahora soy paciente,
porque si hay algo por lo que merece la pena esperar
es por ser feliz.


                                                                    
                                     José Laurencio.

6 de junio de 2011

Conociendo el sentimiento de amar




El entorno nunca fue importante...

El clima,
la luz o la oscuridad,
la lluvia o el sol agobiante.

Las emociones,
el reír o llorar,
estar alegre o molesto.

Todo eso da igual, y carece de trascendencia ante lo que poco a poco fui advirtiendo, y no me dejo otra salida, sino aceptar el hecho de que con el pasar de los días se arraigaría en lo más profundo de mis pensamientos.

Somos seres racionales, y si se me permite la licencia, diría los más avanzados en comparación a otros. No por nuestras acciones claro está, porque muchas de ellas dejan entrever que somos ¡por lejos! los más inteligentes, bastaría con leer una columna, sea de política, medioambiental o sucesos y nos daríamos cuenta de ello. Lo que sí está claro es que nuestro cerebro es una maquina perfecta por nacimiento, y por ello, debemos sentirnos dignos y bendecidos de poseerla.

Nuestra capacidad de sentir y experimentar es infinita,
de ahí ese gran pensamiento que narra “cada cabeza es un mundo”
más estoy seguro de que todos tenemos algo en común:

 "No podemos controlar nuestras emociones cuando estás son genuinas"

No puede haber falsedad en el hecho de querer hablar,
y no puedas porque la voz te falla.
De querer reír, y lágrimas broten de tus ojos como por arte de magia.
Es una sensación tanto efímera como perdurable,
todo depende de cómo se cultive,
pero vaya que ¡bien merece la pena vivir por experimentarla!

¡Amo a mis padres! por crearme y a toda mi familia por darme tan bella infancia.

¡A mis amigos! porque a pesar del tiempo demuestran ser genuinos sin importar distancias.

¡A la música! por despertarme un gusto que estoy seguro será perdurable por el resto de mi vida.

Y a ti... porque conocerte despertó ese bello sentimiento que perdurará por el resto de mis días.



José Laurencio.

2 de junio de 2011

El valor de un sentimiento




¡Aquí me tienes!
Ahora te pregunto,
¿Fui tan poco para tus ojos?
Te presenté mi vida,
te abrí las puertas de mi ser,
te regalé una oportunidad única,
pero sin conocer tu fortuna,
la dejas pasar por alto, cual traste sin valor.

Egoístas tus decisiones,
estúpidas tus razones,
sin conocer me definiste,
y con ello perdiste mi respeto.

Desconoces mis aciertos y fortalezas,
ignoras mis valores y mi esencia,
¡El mar esta llenos de peces! -- dices,
pero te veré nadar sin descanso,
pues al pensar que son miles,
pasaste por alto algo más importante...
que pudiste ser feliz.

A pesar de todo,
el destino fue sabio,
porque me alejo del error,
y me brindo de nuevo la paz.
Al ver que sigo tranquilo,
no me arrepiento de nada,
porque mía no es la ceguera,
pero mío es el actuar con el corazón.

El que tengamos virtudes,
el que poseamos aptitudes,
el que gocemos de atributos,
no significa que se esté en ventaja,
porque sería sólo de estúpidos,
juzgar sólo por la carátula,
más no por el vinilo.

Lo que das, recibes.
Lo que siembras, cosechas.
Para algunos serás grande,
pero para otros no eres nadie.
Todos partimos del mismo punto,
pero eso no significa que tengamos el mismo final.
Yo seguí adelante,
y a la llegada de una nueva visita,
te digo que salí victorioso,
porque no sólo dejé de estar solo,
sino que también me gané un corazón.


José Laurencio.

Violín Para Todos, Guía para principiantes

Aquí comparto con ustedes el link para la descarga de mi primera publicación de la cual me siento muy orgulloso, a pesar de ser solo la i...